SE PIERDEN $325 MIL MILLONES
QUITO,22 SEP.2023 (Agencia Ane)._Los países de América Latina pierden alrededor de $325 mil millones por evasión fiscal.según datos de la agencia de la ONU, CEPAL que, en términos porcentuales representa un 6.1 por ciento de Producto Interno Bruto, PIB.
En su último informe económico sobre la región, dicha Comisión destaca que el incumplimiento tributario en América Latina equivalió a 325.000 millones de dólares, un 6,1% del PIB regional, en 2018 y que en el 2021 los gastos tributarios promediaron un 3,7% del PIB, lo que representó el 19% de los gastos presupuestarios del gobierno central.
CEPAL propone que a mediano plazo se alcancen pactos fiscales para fortalecer el impuesto sobre la renta personal, que los gobiernos extiendan el alcance de los impuestos sobre el patrimonio y la propiedad y que aumenten los impuestos ambientales y para financiar los problemas financieros que tiene la salud pública.
Así mismo plantea que se revisen y actualicen los marcos fiscales aplicados al sector petrolero y minero y que se desarrolle una perspectiva estratégica de la política de gasto público para mejorar su eficacia en la reducción de brechas sociales e impulsar el potencial de crecimiento de la economía, priorizando medidas cuyo rendimiento económico, social y ambiental sea elevado.
Según CEPAL el gasto público no solo debe orientarse a atender las necesidades coyunturales, sino que también fomentar un desarrollo productivo, sostenible e inclusivo a mediano y largo plazo.
Recomienda, de otro lado, potenciar la inversión pública para dinamizar el crecimiento económico, impulsar el desarrollo productivo y crear economías y sociedades resilientes al cambio climático.
La inversión pública en la región es baja en comparación con las economías avanzadas, e incluso respecto de otras regiones en desarrollo. Este reducido nivel de inversión se ha traducido en un acervo de capital público —infraestructura—insuficiente para dinamizar el crecimiento económico y promover el desarrollo productivo, anota.
El Informe también plantea una gobernanza mundial económica basada, entre otras cosas, en la reforma del sistema de cuotas del FMI y los derechos de voto en la asignación de recursos basada en la necesidad y los grados de vulnerabilidad, y en una mayor transparencia y rendición de cuentas en el proceso de toma de decisiones de las distintas instituciones de la arquitectura financiera internacional.