LO QUE ME DIJO LA NATURALEZA
El Señor Dios ha permitido gran belleza en este lugar; me impresiona la exuberante naturaleza rodeada por todas partes por el inmenso mar. Su gloria y Su esplendor, se desbordan de alegría por Su presencia.
El agua del mar se balancea junto a la playa con ruidos armónicos, que van y vienen saludando a quienes deseamos recibir sus mensajes de amor. Inesperadamente retorné la mirada a tierra firme y no pude explicarme como todas las plantas crecen tratando de subir lo más alto posible y con sus brazos alabantes procuran tocar el cielo.
Veo los innumerables matices de color verde de las variadas ramas, que seguro fueron pintadas en forma de grafitis por un especial Creador, todo eso para que, Mi Señor resplandezca en la pequeñez de mi interior.
Un ave saltarina durante 2 minutos, empezó a repetir un concierto de versos, como que nombraba a una persona conocida, entonces me dije; El Omnipotente está presente en este lugar y quiere que Yo también le alabe.
De los varios árboles grandes, uno me llamo la atención, traía muchas venas colgantes aseguradas en su parte superior, lo cual confirma que desde siempre, El Señor, me ha tenido en su pensamiento y hoy me envía estas cuerdas como salvavidas para que pueda retornar a la casa paterna.
En este lugar, igual que en mi vida, encontré diversos senderos unos planos con maderas lisas y niveladas, otros con grava firme y otros sinuosos y angostos de lo que pude concluir que; me toca a mí y solo a mí, el decidir, el camino por el que debo seguir en mi vida, a fin de llegar a tiempo a la tierra prometida.
Nelson Benítez Muñoz.rbenitez2007@hotmail.com